El León cayó 2-1 ante Independiente Rivadavia en el Bautista Gargantini
por la cuarta fecha del Torneo Clausura. Alex Arce, por duplicado, marcó
para el local, mientras que Gabriel Alanís descontó sobre el final.
Estudiantes compitió de igual a igual ante el equipo que más puntos
sumó en 2026, pero pagó caro sus desatenciones.
Estudiantes de Río Cuarto se volvió de Mendoza con las manos vacías, pero con la
sensación de haber estado a la altura del desafío. El León perdió 2-1 ante
Independiente Rivadavia en el estadio Bautista Gargantini, por la cuarta fecha del
Torneo Clausura de la Liga Profesional, en un encuentro parejo que terminó
inclinándose para el conjunto mendocino por la jerarquía de sus individualidades y
algunos errores puntuales del equipo de Rubén Forestello.
El primer tiempo mostró a un Estudiantes ordenado, competitivo y sin complejos ante
el líder de la tabla anual. El equipo riocuartense logró sostener el cero y planteó un
partido de igual a igual, aunque sin demasiadas situaciones claras frente a los arcos.
En el complemento llegaron los golpes que terminaron definiendo la historia. A los 25
minutos, Nicolás Talpone tocó la pelota con la mano dentro del área y el árbitro
Gonzalo Pereira sancionó penal. Alex Arce se hizo cargo de la ejecución y puso el 1-0
para la Lepra. Apenas nueve minutos más tarde, el delantero paraguayo volvió a
aparecer para aprovechar una desatención defensiva y sacar un remate cruzado de
derecha que dejó sin respuestas a Lucas “Loco” Bruera para establecer el 2-0.
Estudiantes no se cayó y siguió buscando. Los ingresos desde el banco le dieron otra
dinámica al equipo y uno de los puntos destacados fue el debut en Primera de
Joaquín Rivero, quien ingresó justamente por Talpone. El juvenil mostró personalidad
en los minutos que tuvo y se sumó a una reacción que permitió al León volver a
meterse en partido.
El descuento llegó sobre el cierre. Raúl Lozano envió un centro que terminó
generando un error del arquero Nicolás Bolcato y Gabriel Alanís aprovechó para
marcar el 2-1. Con el envión del gol, el León fue por el empate y tuvo posibilidades en
los minutos finales, aunque finalmente no pudo conseguir el tanto que le permitiera
rescatar al menos un punto.
La derrota duele porque Estudiantes necesitaba sumar, especialmente por su situación
en la lucha por la permanencia. Sin embargo, frente tuvo a un Independiente Rivadavia
que atraviesa un gran presente y que llegaba como el equipo que más puntos había
acumulado durante 2026. El León estuvo a la altura, compitió y por momentos jugó de
igual a igual, pero pagó demasiado caro sus desatenciones y la Lepra no perdonó.
El resultado, por lo visto durante los 90 minutos, terminó siendo justo, aunque
Estudiantes tuvo argumentos para intentar alcanzar la igualdad en el cierre. Ahora
habrá que dar vuelta la página rápidamente: el próximo compromiso será el lunes 17
de agosto ante Atlético Tucumán en el estadio Ciudad de Río Cuarto Antonio
Candini, por la quinta fecha.
Será otro partido clave para el León. En casa, Estudiantes tendrá que preparar una
semana intensa y salir a buscar los tres puntos si quiere empezar a cambiar su
situación y mantener viva la pelea por la permanencia en la máxima categoría.
